

Por: Esmirna Gómez
Santo Domingo Este. – En un ambiente de alegría y esperanza, Monseñor Manuel Ruiz, recientemente designado como primer obispo de la nueva Diócesis Stella Maris —lo que antes fuera la Vicaría Episcopal de Santo Domingo Este—, dirigió un saludo lleno de gratitud y cercanía a la comunidad.
Con palabras cargadas de afecto, el prelado expresó: “Saludos cariñosos a toda la comunidad de esta parroquia querida de Santa Mónica. Así como Santa Mónica logró la conversión de su hijo Agustín, que también la comunidad sea siempre testimonio de fe y de esperanza. Que Dios les bendiga”.
El mensaje no solo enaltece el valor espiritual de la parroquia y de sus fieles, sino que además marca un nuevo capítulo en la vida pastoral de Santo Domingo Este, que ahora inicia su camino como diócesis propia bajo el nombre Stella Maris.
Con este gesto, Mons. Ruiz reafirma su compromiso de acompañar al pueblo de Dios en un proceso de crecimiento en la fe, inspirando a seguir el ejemplo de perseverancia y oración de Santa Mónica, patrona de las familias y testigo de esperanza.