

Nueva York. – “Aquí tu hermana y amiga Nelly Tavarez”. Con estas palabras dio inicio la predicadora y comunicadora su más reciente entrega de Devocionales con Nelly Tavarez, transmitido por la emisora Semillas de Fe, donde lanzó un poderoso mensaje a la sociedad actual: “hemos aprendido a triunfar afuera, pero estamos fracasando dentro de nuestros hogares”.
En un programa cargado de gratitud y reflexión, Tavarez destacó la necesidad de reordenar las prioridades de la vida y colocar a la familia en el centro de toda agenda. “Nos hemos convertido en una generación experta en resistir tensiones en el trabajo, negociar bajo presión y multiplicar ingresos, pero al llegar a casa nos declaramos cansados. La familia no puede alimentarse de sobras”, enfatizó.
La ministra señaló además un dato alarmante: hoy los padres pasan un 40% menos de tiempo con sus hijos que generaciones anteriores, lo que se refleja en problemas de rebeldía, violencia, falta de concentración y una alarmante ruptura de valores.
“Las relaciones familiares que no se alimentan permanentemente terminan por morirse de hambre. El agotamiento interior nos está robando la creatividad, el gozo y el buen juicio para tratar los asuntos del hogar”, advirtió.
Durante la transmisión, Tavarez instó a los oyentes a correr hacia Dios en familia, recordando que ni siquiera Jesús tuvo una familia perfecta, pero amó y bendijo a los suyos. “No existen hogares perfectos, pero la familia que Dios te dio es la ideal para tu crecimiento. Hay que trabajarla, atenderla y ponerla en orden antes de que sea demasiado tarde”.
El espacio Devocionales con Nelly Tavarez se transmite de lunes a viernes a las 9:30 de la noche por la emisora Semillas de Fe desde la ciudad de Nueva York, a través de las plataformas digitales Facebook y YouTube, donde mantiene un chat interactivo con su audiencia.
Con un estilo cercano y apasionado, la comunicadora concluyó reiterando su llamado: “No sea pasivo ni indiferente. Estar no basta, hay que estar atentos. Porque la familia es el primer ministerio que Dios nos ha entregado”.